La vida es Oración

LA SEÑAL DE LA CRUZ

En palabras del Papa Francisco: cada vez que hacemos la señal de la Cruz, como al despertarnos, antes de las comidas, ante un peligro o antes de dormir, expresamos nuestra pertenencia a Cristo. Y la Cruz es el distintivo que manifiesta quien somos: nuestro hablar, pensar, mirar, obrar está bajo el signo de la Cruz, es decir, del amor de Jesús hasta el fin.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. ~ Amén.

PERSIGNARSE

Cuando nos persignamos, hacemos tres cruces sucesivas en nuestro cuerpo:

Por la señal de la Santa Cruz (cruz en la frente o la cabeza): significa la señal del amor de Jesús, de su entrega hasta el extremo de morir por nosotros. La catequesis señala que esta cruz es para librarnos de pensamientos negativos.

De nuestros enemigos (cruz en la boca): significa que Dios nos libre de la soberbia y egoísmo. Esta cruz es para que podamos pronunciar mejores palabras, evitar las que hieren, señalan o dividen.

Líbranos Señor, Dios nuestro (en el pecho): significa que a Dios, de corazón, le hacemos esta petición. Esta cruz es para que nuestras acciones y trabajo se realicen conforme a la palabra de Dios, siempre rechazando el mal.

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo (de la cabeza a la boca del estómago): Simboliza que somos parte de Dios, de la Iglesia y de su Cuerpo Místico. Esta es una entrega total a la voluntad de Dios.

Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos, líbranos, Señor Dios nuestro. En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

EL PADRE NUESTRO

La oración enseñada por jesús nos pone delante de Dios como hijos suyos, es una oración de hermanos: cuanto pedimos lo pedimos para todos.

Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad, en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.

EL AVE MARÍA

Es la oración mas biblica a María, reúne el saludo del Ángel Gabriel a María y el de su prima Isabel. Al saludo se le ha añadido una petición para este momento y el de la muerte.

Dios te salve, María; llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita tú eres entre todas la mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

EL GLORIA

Esta oración afirma nuestra fe en la Santísima Trinidad y le tributa una glorificación que comienza en esta vida y continuará en la eternidad.

Gloria al Padre, Gloria al Hijo, Gloria al Espíritu Santo. ~ Como era en el principio, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. ~ Amén.

EL ANGEL DE LA GUARDA

Existe una relación misteriosa entre los espíritus celestes y los hombres que viven en la tierra. Dios ha confiado a sus ángeles una misión relativa a la salvación de cada uno. Este es el motivo por el que honramos a los Ángeles custodios a los cuales nos ha confiado la providencia.

Ángel de mi guarda, dulce compañía, no me desampares ni de noche ni de día, ni en la hora de mi muerte. Amén.

EL ETERNO DESCANSO

Por el misterio de la comunión de los Santos podemos ayudar a todos los que han muerto en Cristo. He aquí la oración más simple y tradicional por los difuntos.

Dales señor, el descanso eterno. Brille para ellos la lus eterna. Descansen en paz. Amén.

EL CREDO O SIMBOLO DE LOS APÓSTOLES

Se denomina así porque presenta la expresión fiel del mensaje que los apóstoles han transmitido a la Iglesia. Para los cristianos de todos los tiempos el Credo es la señal de su fe.

Creo en Dios Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo su único Hijo, Nuestro Señor; que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen; padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado; descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos; subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios Padre todopoderoso; desde allí ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos. Creo en el Espíritu Santo; la Santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados; la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

ACTOS DE LAS VIRTUDES TEOLOGALES

Las fórmulas simples del catecismo pueden ayudarnos a progresar en estas virtudes que son llave de entrada de la vida espiritual porque tienen a Dios como objeto y nos unen y hacen semejantes a él. El ejercicio frecuente de estas virtudes las hará crecer en nosotros, mientras el pecado las debilite y destruya. En este último caso, el acto de contrinción nos ayudará a tener una conversión interior.

ACTO DE FE

Dios mío, porque eres verdad infalible, creo firmemente todo aquello que has revelado y la Santa Iglesia nos propone para creer. ~ Creo expresamente en tí, único Dios verdadero en tres personas iguales y distintas, Padre, Hijo y Espíritu Santo. ~ Y creo en Jesucristo, Hijo de Dios, que se encarnó y murió por nosotros, el cual nos dará a cada uno, según los méritos, el premio o el castigo eterno. ~ Conforme a esta fe quiero vivir siempre. ~ Señor, acrecienta mi fe.

ACTO DE ESPERANZA

Dios mío, espero de tu bondad, por tus promesas y por los méritos de Jesucristo, nuestro Señor, la vida eterna y la gracia necesaria para merecerla con las buenas obras que debo y quiero hacer. ~ Señor, que pueda gozarte para siempre.

ACTO DE CARIDAD

Dios mío, te amo con todo el corazón sobre todas las cosas, porque eres infinitamente bueno y nuestra eterna felicidad, y por amor a ti amo a mi projimo como a mi mismo, y perdono las ofensas recibidas. ~ Señor, haz que yo te ame cada vez más.

ACTO DE CONTRICCION

Dios mío, me arrepiento de todo corazón de mis pecados, porque te he ofendido a tí, infinitamente bueno y digno de ser amado sobre todas las cosas. Propongo firmemente con tu ayuda no ofenderte mas y evitar las ocasiones próxima de pecado. Señor, mísericordia, perdóname.

ORACIÓN DE LA MAÑANA

El cristiano en el momento que se despierta, santifica los primeros instantes del día, dando gracias a Dios y confiándole la jornada con sus trabajos, ocupaciones, alegrías y penas.

Te adoro, Dios mío, y te amo con todo el corazón. Te doy gracias por haberme creado, hecho cristiano y conservado en esta noche. Te ofrezco las acciones del día, haz que sean según tu voluntad y para mayor gloria tuya. Líbrame del pecado y de todo mal. Que tu gracia esté siempre conmigo y con todos los que yo quiero. Amén.

ORACIÓN DE LA NOCHE

Al término de la jornada, el cristiano da gracias a Dios por los dones que le han sido concedidos. Pide perdón por no haberlos usado bien (exámen de conciencia), invoca la protección divina para la noche, abandonándose en las manos de Dios.

Te adoro Dios mío, y te amo con todo el corazón. Te doy gracias por haberme creado, hecho cristiano y conservado en este día. Guárdame en el descanso y líbrame de los peligros. Perdona los males que hoy he cometido, y si he hecho algún bien, acéptalo. Que tu gracia esté siempre conmigo y con todos los que me son queridos. Amén.

ORACIÓN AL ESPÍRITU SANTO

El Espíritu Santo es considerado la fuente de toda sabiduría y conocimiento. Los fieles buscan su ayuda para comprender los misterios de la religión y crecer en su fe. Invocar al Espíritu Santo potencia la oración del creyente y la hace más eficaz. Al hacerlo, nos ponemos en contacto directo con Dios Padre.

Oh Dios, que con el don del Espíritu Santo guias a los creyentes hacia la plena luz de la verdad!; concédenos gustar en tu Espíritu la verdadera sabiduría, y gozar siempre de su consuelo. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

BENDICIÓN DE LA MESA

Antes de la comida, el cristiano da gracias por el pan cotidiano que Dios en su divina providencia proporciona. La oración hará que la hora de la comida se convierta en un momento en el que se manifiestan el amor y la amistad que unen a los cristianos. Se comienza con el signo de la cruz y se recita una pequeña oración.

Oh Dios, amante de la vida, que alimentas a los pájaros del cielo y vistes los lirios del campo, te bendecimos por todas las criaturas y por el alimento que vamos a tomar, te pedimos que a nadie le falten los alimentos necesarios. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

ORACIÓN ANTES DEL TRABAJO

Al orar antes de trabajar expresamos gratitud, pedimos orientación y fortaleza, buscamos protección y cuidado divinos a lo largo de nuestra jornada laboral.

Te pido que en este día el trabajo que haga y la manera cómo lo haga, esté de acuerdo con Tu palabra y Tus mandamientos.Y te pido, Señor, que cuando termine mi trabajo de hoy, me conduzcas con seguridad hasta mi casa. ~ Amén.

ORACIÓN ANTES DEL ESTUDIO

Hacer una oración antes de estudiar ayuda a concentrarse, aclarar los pensamientos y establecer una intención positiva antes de comenzar a estudiar.

Señor de mi guarda, Tú que en todo momento me cuidas, Me guías y me proteges con tu amor eterno, Dame la luz del entendimiento para estudiar, Ahora que abro mis libros y apuntes, Dame la sabiduría para leer y comprender, Dame el temple para mantenerme en pie, fuerte y dedicado, Y que las ganas de superarme no desaparezcan, Amén.

ORACIÓN POR LAFAMILIA

La oración en familia fortalece los lazos y la unión entre sus miembros. Es una bendición compartir momentos de oración juntos en todas las etapas de la vida. A través de la oración, la familia experimenta la presencia de Dios y aprende a amar y convivir en la diferencia.

Oh Dios, origen y fundamento de la comunidad doméstica; haz que en nuestra familia imitemos las mismas virtudes y el mismo amor de la Santa Familia de Nazaret, para que, reunidos juntos en tu casa, podamos un día gozar de la gloria eterna. Por Jesucristo nuestro Señor. ~ Amén.

ORACIÓN DE LOS NOVIOS

Los novios deben implorar la bendición de Dios en este momento importante de su vida: para prepararse dignamente al matrimonio, y para que su amor se desarrolle en la luz y la fuerza del misterio de amor que Cristo tiene por la iglesia, amor del que será signo el sacramento del matrimonio.

Dios Padre, fuente de Amor, Abre nuestros corazones y nuestras mentes para reconocer en ti el origen y la meta de nuestro camino de novios.

Jesucristo, esposo amado, enséñanos la vida de la fidelidad y del respeto, muéstranos la verdad de nuestros afectos, haznos disponibles al don de la vida.

Espíritu Santo, fuego del amor, enciende en nosotros la pasión para el Reino, la valentía de asumir decisiones grandes y responsables, la sabiduría de la ternura y del perdón.

Dios, Trinidad del Amor, guía nuestros pasos, Amén

"Papa Francisco”

ORACIÓN DE LOS ESPOSOS

Al amor conyugal Dios le ha dado su bendición al final de la creación del mundo. El Señor Jesús ha purificado y elevado este amor con un don especial de gracia y de caridad, que se concede a los esposos, en el día de su matrimonio. La oración hecha en común por los esposos durante su vida matrimonial les ayudará a conservar y acrecentar el valor sublime de su amor.

Señor Padre Santo, Dios omnipotente y eterno, te damos gracias y bendecimos tu santo Nombre, tu has creado al hombre y a la mujer para que el uno sea para el otro ayuda y apoyo. Acuérdate hoy de nosotros. Protégenos y concédenos que nuestro amor sea entrega y don, a imagen del de Cristo y de la iglesia. Haz que vivamos juntos largo tiempo, en la alegría y en la paz, para que nuestros corazones puedan elevar siempre hacia tí, por medio de tu Hijo , en el Espíritu Santo, la alabanza y la acción de gracias. Amén.

ANIVERSARIO DE MATRIMONIO

Los católicos hacemos oración en el aniversario del matrimonio como una expresión de gratitud y bendición por el vínculo conyugal que Dios instituyó.

Oh Dios, Señor del universo, que al principio creaste al hobre y a la mujer e instituiste el vínculo conyugal, bendice y confirma nuestro amor. para que manifestemos siempre la más perfecta imagen de la unión de Cristo con la iglesia. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

POR EL PORVENIR DE LOS HIJOS

Los padres aman profundamente a sus hijos y desean lo mejor para ellos. La oración es una forma de expresar ese amor y pedir la protección y guía divina para su futuro. Al rezar por su porvenir, los padres buscan bendiciones y éxito en la vida de sus hijos.

Señor, ilumina la mente de nuestro hijo para que conozca el camino que tu has querido para él, para que te pueda dar gloria y alcance de salvación. Sosténlo con tu fuerza, para que no se conforme con ideales fáciles. Iluminamos a nosotros, sus padres, para que le ayudemos a reconocer su vocación y realizarla generosamente, sin poner obstáculos a tu inspiración interior. ~ Amén.

POR LOS PARIENTES Y AMIGOS

Orar por los parientes y amigos es una expresión de amor, solidaridad y apoyo, fortalece los lazos familiares y nos recuerda nuestra responsabilidad de cuidar y apoyar a quienes amamos.

Oh dios, que por la gracia del Espíritu Santo derrama sobre los creyentes los dones de tu amor, concede a nuestros parientes y amigos la salud del alma y del corazón y cumplan con amor lo que es grato a tu voluntad. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

POR LOS JÓVENES

Orar por los jóvenes para que con la ayuda del Espíritu Santo puedan ver con claridad sus habilidades especiales y los muchos talentos escondidos dados por Dios. Que el Espíritu Santo les ayude a entender y desarrollar Sus dones y que no teman en pedir Su ayuda.

Te encomendamos, Señor, a la juventud, los niños, los adolescentes y los estudiantes, los soldados, los novios, los nuevos esposos, los padres jóvenes. Dales salud, sabiduría y alegría de vivir en tu presencia.Haz de ellos tus hijos más queridos. Concede a los maestros, a los educadores, y a los jefes tu espíritu de compresión y de amor. Amén.

POR LOS ENFERMOS

La enfermedad es un estado de sufrimiento que afecta a todos los seres humanos en diversos grados y en diferentes momentos de su vida. Pero en este estado doloroso, justo cuando nos damos cuenta de nuestra vulnerabilidad, la oración viene en nuestra ayuda. He aquí, pues, que la oración por los enfermos, para ser recitada por nosotros mismos o por un ser querido que sufre, se convierte no sólo en instrumento de fe, sino en alivio para el espíritu exacerbado por la ansiedad y el dolor.

Oh Dios, cuyo hijo único ha tomado sobre sí la pobreza y la debilidad de todos los hombres, revelando el valor misterioso del sufrimiento, bendice a nuestros hermanos enfermos, para que en las angustias y en los dolores no se sientan solos, sino unidos a Cristo. médico del cuerpo y del alma, y gocen de la consolidación prometida a los afligidos. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

POR LOS ANCIANOS

Los ancianos son nuestras raíces, nuestra historia. Nos dieron la fe, la tradición, el sentimiento de pertenencia a un país de origen. Oremos por ellos para que el Señor pueda estar cerca de ellos ahora mismo.

Dios mío, me arrepiento de todo corazón de mis pecados, porque te he ofendido a tí, infinitamente bueno y digno de ser amado sobre todas las cosas. Propongo firmemente con tu ayuda no ofenderte mas y evitar las ocasiones próxima de pecado. Señor, mísericordia, perdóname.

POR LOS MORIBUNDOS

Rezar por una persona que se acerca al final de su vida es una profunda expresión de compasión y amor que puede aportar consuelo tanto a esa persona como a sus seres queridos.

Oh Dios, grande y misericordioso, que en la muerte de Cristo has abierto a los hombres el camino de la vida eterna, vela sobre nuestro hermano (nombre), en el sufrimiento de su agonía, para que, unido a la pasión de tu Hijo y purificado por su sangre redentora, pueda presentarse con confianza delante de tu rostro. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

ORACIÓN ANTES DE VIAJAR

La iglesia se ha preocupado siempre por los viajeros y peregrinos que se alejan por los caminos que les llevan lejos del hogar. Por eso los ha encomendado con especiales oraciones a Dios, para que les proteja contra todos los peligros.

Señor, que llenas todo lugar con tu presencia, acompáñame en este viaje, para que llegue a mi destino y vuelva a casa sano y salvo. Que mi viaje sea un anuncio de alegría a todos los que encuentre, un mensaje de esperanza, un testimonio de vida cristiana. Amén.

ORACIÓN PARA DAR LAS GRACIAS

Dar gracias a Dios, por cada nuevo día es una práctica que ayuda a las personas a mantener una actitud positiva y a valorar las pequeñas cosas que de forma frecuente se pasan por alto.

Oh Dios, fuente de todo bien, principio de nuestro existir y de nuestro obrar, recibe nuestro humilde agradecimiento por todos los beneficios, y haz que al don de tu benevolencia corresponda el generoso empeño de nuestra vida al servicio de tu gloria. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén

POR LA IGLESIA

La Iglesia es el Cuerpo Místico de Cristo; por medio del bautismo hemos sido hechos miembros suyos. Se ora por la Iglesia para que sea confirmada en el amor de Dios, para que pueda desarrollar libre y eficazmente su misión, pra que sea sostenida la debilidad de sus pastores, para que se conserve o restaure la unión de los fieles.

Oh Padre, que en la nueva alianza de Cristo sigues creándote un pueblo con gentes de todas las naciones, que encuentran su perfecta unidad en el Espíritu, haz que tu Iglesia, fiel a la misión recibida, camine siempre en unión de los hombres, como fermento y alma de la sociedad que ha de ser renovada en Jesucristo y transformada en familia de Dios. Por Jesucristo nuestro Señor. ~ Amén.

POR EL PAPA

Los católicos creemos que el Papa tiene una función especial como líder espiritual y pastor de la Iglesia. Al rezar por él, pedimos a Dios que lo guíe, lo proteja y lo fortalezca en su misión.

Oh Dios , que en la serie de sucesores de San Pedro has escogido a tu siervo León como vicario de Cristo en la tierra y pastor de toda tu grey, haz que confirme a los hermanos, y a toda la Iglesia esté en comunión con él en el vínculo de la unidad, del amor y de la paz, para que todos los hombres reciban de tí, pastor y obispo de las almas, la verdad y la vida eterna. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

POR LA IGLESIA PERSEGUIDA

La oración por la Iglesia perseguida es un acto de solidaridad, memoria histórica y petición de protección. Es una forma de mantener viva la conciencia de que la fe puede enfrentar desafíos en cualquier momento y lugar.

Oh Dios, que en el misterio de tu Providencia unes la Iglesia a los sufrimientos de Cristo, tu Hijo, concede a quienes sufren persecución a causa de tu nombre espíritu de paciencia y de amor, para que sean testimonios aútenticosy fieles de tus promesa. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

POR LOS SACERDOTES

Al rezar por los sacerdotes, se busca la intercesión divina para que puedan cumplir su misión con fidelidad y amor; protegerlos de las dificultades y darles fortaleza para enfrentar sus responsabilidades.

Jesús, nuestro Sumo Sacerdote, escucha mi humilde oración en nombre de tus sacerdotes. Dales una fe profunda, una esperanza firme y brillante y un amor ardiente que crezca en el curso de su vida sacerdotal. En su soledad, confórtalos. En sus tristezas, fortalécelos. En sus frustraciones, señálales que es a través del sufrimiento que el alma se purifica, y muéstrales que son necesarios para la Iglesia, que son necesarios para las almas, y ante todo que son necesarios para la obra de la Redención. Amén.

POR LA UNIÓN DE LOS CRISTIANOS

Orar por todos nuestros hermanos y hermanas en Cristo es tan esencial que Jesús mismo, en el Evangelio de Juan, nos recuerda permanecer unidos a Él, por lo que siempre será provechoso orar por los demás en cualquier momento del año.

Escucha Señor, las súplicas de tu pueblo, y haz que los corazones de tus fieles vivan unidos en la alabanza de tu nombre y en la penitencia común; para que, desaparecida la división de los cristianos, caminemos jubilosos en la perfecta comunión de la Iglesia hacia tu reino eterno. Por Jesucristo nuestro Señor. ~ Amén.

POR LAS MISIONES

Orar por los misioneros es una forma poderosa de apoyar su labor y brindarles fortaleza espiritual.

Dios de verdad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, te pedimos por todos los que te ignoran, los que te desconocen o te ofenden. Sostén e inspira a tus siervos que les llevan el Evangelio. Esclarece la fe que vacila, sostenla mientras es aún frágil. Vivifica nuestro celo misionero. Concédenos ser los testigos de tu gracia, llenos de amor, de fuerza y de fe, para gloria tuya y salvación del mundo. Amén.

POR LOS LAICOS

La Iglesia católica aprecia y alienta la participación activa de los laicos, reconociendo que todos los bautizados tienen un papel importante en la construcción del Reino de Dios.

Oh Dios, que has dado al mundo tu Evangelio como fermento de vida nueva, concédenos a nosotros, los laicos que vivimos nuestra contidiana experiencia al servicio de la comunidad humana, llevar a las realidades terrestres el auténtico espíritu de Cristo, para edificación de tu reino. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

POR LA PAZ

Necesitamos apremiantemente orar por la paz y el cese del terrorismo en el mundo entero. Necesitamos el auxilio y el favor de Dios ante los problemas tan arduos e intrincados de la paz en el mundo: paz, por lo demás, tan rota y amenazada hoy en tantos lugares de la tierra.

Oh Dios, que llamas a tus hijos operarios de la paz, haz que tus fieles trabajemos sin desfallecer para promover la justicia, pues sólo elle puede garantizar una paz auténtica y duradera. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén

RESPONSO

Orar por los difuntos es una tradición profundamente arraigada en la tradición católica, y al hacerlo, reconocemos que tanto los que están en el cielo como los que están en el purgatorio siguen siendo miembros de la Iglesia, y los amamos ayudándolos en su camino hacia la santidad.

Oh Dios, que concedes el perdón y quieres la salvación de los hombres: te rogamos que, por la intercesión de la Santísima Virgen María y de todos los Santos, concedas la bienaventuranza a tu hijo (a) N., a quien llamaste de este mundo. No le abandones en las manos del enemigo, ni te olvides de él (ella) para siempre; sino recíbelo (a) con tus santos Ángeles y llévale al Cielo, su patria definitiva. Y porque creyó y esperó en Ti, concédele para siempre las alegrías del Cielo. Por Cristo nuestro Señor.
R/. Amén
“Yo soy la resurrección y la vida; quien cree en Mí, aunque haya muerto, vivirá; y todo el que vive y cree en Mí no morirá eternamente”.
V/. Concédele, Señor, el descanso eterno.
R/. Y brille para él (ella) la luz eterna.
V/. Descanse en paz.
R/. Amén.
V/. Por la misericordia de Dios, su alma y las almas de todos los fieles difuntos descansen en paz.
R/. Amén.

POR LOS PADRES

El misterio de la comunión de los Santos es tan grande, que podemos orar también por quienes han muerto en Cristo y esperan, quizás, esta caridad de nuestra parte para poder alcanzar la felicidad del paraiso. La Iglesia no abandona nunca a sus hijos difuntos. Algunas oraciones tienen un lugar propio en la familia, por aquellos a quienes la muerte ha sustraido a nuestros ojos, pero no a nuestro afecto.

Oh Dios, que nos ha mandado honrar al padre y a la madre, ten misericordia de mi (nuestros) padres difuntos, perdona sus pecados, y haz que un día los podamos volver a ver con alegría en la luz de tu gloria. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

POR LOS CONYUGES

Orar por el conyuge, es un apoyo espiritual para honrar su memoria y hallar paz en tu corazón. Orar por el conyuge fallecido es un acto de profunda devoción y amor.

Te pido, Padre celestial, que rodees a mi conyuge con tu amor eterno y le otorgues la paz y la alegría que solo puedes brindar. Permítele disfrutar de tu gloria y descansar en tu gracia. Amén.

POR NUESTROS FAMILIARES

Si bien es cierto que con las oraciones por los difuntos, los acompañamos en el momento de su muerte, es decir, en la celebración del funeral y durante el entierro. No obstante, nuestros seres queridos fallecidos también necesitan nuestras oraciones constantes después de este suceso: para que sus almas descansen en paz y en la esperanza de la resurrección (por lo cual también podemos rezar por las almas del purgatorio). De esta manera, podemos pedirles en oración que intercedan por nosotros ante el Padre, para comulgar la comunión con todos los santos.

Padre santo, Dios eterno y Todopoderoso, te pedimos por (nombres), que llamaste de este mundo. Dale(s) la felicidad, la luz y la paz. Que él/ellos habiendo pasado por la muerte, participe(n) con los santos de la luz eterna, como le prometiste a Abraham y a su descendencia. Que su(s) alma(s) no sufra(n) más, y te dignes a resucitarlo(s) con los santos el día de la resurrección y la recompensa. Perdónale(s) sus pecados para que alcance(n) junto a ti la vida inmortal en el reino eterno. Por Jesucristo, Tu Hijo, en la unidad del Espíritu Santo. Amén.

POR LOS FIELES DIFUNTOS

A menudo, rezamos por nuestros difuntos, por esos seres queridos que nos han dejado, pero, como cristianos, también es nuestro deber rezar por todos los otros muertos, cuyas almas esperan unirse al Señor.

Dios de misericordia y amor, ponemos en tus manos amorosas a nuestros hermanos y hermanas que has llamado de esta vida a tu presencia. En esta vida les demostraste tu gran amor, y ahora que ya están libres de toda preocupación concédeles pasar con seguridad las puertas de la muerte y gozar de la luz y la paz eterna. Habiendo terminado su vida terrena recíbelos en el paraíso, en donde ya no habrá tristeza ni dolor, si no únicamente felicidad y alegría con Jesús, tu Hijo, y con el Espíritu Santo, para siempre. Amén

POR LAS ALMAS DEL PURGATORIO

Las ánimas benditas son las almas de los fieles difuntos que están en el purgatorio. El purgatorio es un estado temporal de purificación donde las almas se preparan para entrar en la presencia de Dios. Al rezar por estas almas, se les ayuda a avanzar hacia la salvación y la vida eterna.

Dios misericordioso, te ruego de una manera especial por aquellas almas que han de estar más tiempo padeciendo y satisfaciendo a la divina Justicia. Ten compasión de ellas, ya que no pueden merecer sino sólo padecer; abrevia sus penas y derrama sobre estas almas el bálsamo de tu consuelo. Amén.

EL SANTO ROSARIO

El Rosario de la Virgen María es una oración aconsejada por el Magisterio de la Iglesia Católica; en la sobriedad de sus elementos, tiene en sí la profundidad de todo el mensaje evangélico, del cual puede decirse que es un resumen. Además, la misma Virgen María, cuando se ha aparecido en la Tierra, ha animado a rezar esta oración. El 13 de mayo de 1917, en su primera aparición en Fátima, María dijo: “Rezad el Rosario todos los días para alcanzar la paz del mundo y el fin de la guerra” y en su última aparición en ese lugar la Madre de Dios se presentó como la “Señora del Rosario”.

El Rosario se inicia con la señal de la Cruz. Posteriormente se anuncian cada uno de los cinco misterios que se contemplan ese día.
Los lunes y sábados se contemplan los misterios gozosos; los martes y viernes, los dolorosos; los jueves, los luminosos; y los miércoles y domingos, los gloriosos.
Cada misterio se compone de un Padrenuestro, diez Avemarías y un Gloria. Cuando se han rezado los cinco misterios, se rezan las letanías de la Virgen, oraciones de alabanza a nuestra Madre.
Según las tradiciones de distintos lugares, a esta estructura básica para rezar el Rosario se añaden algunas jaculatorias y oraciones que expresan la riqueza de la piedad popular. Aquí tienes una guía para rezarlo.

EL ÁNGELUS

Desde hace muchos siglos, la piedad cristiana ha querido recordar , tres veces al día , el misterio de la encarnación del Hijo de Dios y, al mismo tiempo, alabar a Nuestra Señora como Madre de Cristo y de la humanidad. La oración del Ángelus, recitada allí donde nuestra actividad lo permita, presenta a Dios, por interseción de María, el desarrollo de nuestra vida cotidiana.

V. El Ángel del Señor anunció a María,
R. Y concibió por obra del Espíritu Santo.
Avemaría.
V. He aquí la esclava del Señor.
R. Hágase en mí según tu palabra.
Avemaría.
V. Y el Verbo se hizo carne.
R. Y habitó entre nosotros.
Avemaría.
V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios,
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.
Oración:
Te suplicamos, Señor, que derrames tu gracia en nuestras almas, para que quienes, por el anuncio del Ángel, hemos conocido la encarnación de tu Hijo Jesucristo, por su Pasión y Cruz seamos llevados a la gloria de su Resurrección. Por el mismo Jesucristo Nuestro Señor. Amén.
Regina Coeli. (Sustituye al Ángelus durante el tiempo pascual).
V. Alégrate, Reina del cielo; aleluya.
R. Porque el que mereciste llevar en tu seno; aleluya.
V. Ha resucitado, según predijo; aleluya.
R. Ruega por nosotros a Dios; aleluya.
V. Gózate y alégrate, Virgen María; aleluya.
R. Porque ha resucitado Dios verdaderamente; aleluya.
Oración:
Oh Dios, que por la resurrección de tu Hijo, nuestro Señor Jesucristo, te has dignado dar la alegría al mundo, concédenos que por su Madre, la Virgen María, alcancemos el gozo de la vida eterna. Por el mismo Jesucristo nuestro Señor. Amén.

SALVE

Tiene sus raíces en la tradición cristiana y es una invocación a la Virgen María, madre de Jesús, se reza con reverencia y devoción, es una oración que honra a la Virgen María y busca su intercesión ante Dios.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A Ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a Ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce siempre Virgen María!
V.Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R.Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.

ACORDAOS

Esta oración, también conocida por su título en latín "Memorare", se atribuye San Bernardo de Claraval y es una de las mejores oraciones de confianza que podemos dirigir a nuestra Madre, la Virgen María. De él son estas palabras: Que nuestra alma sedienta acuda a esta fuente, y que nuestra miseria recurra a este tesoro de compasión... Virgen bendita, que tu bondad haga conocer en adelante al mundo la gracia que tú has hallado junto a Dios: consigue con tus oraciones el perdón de los culpables, la salud de los enfermos, el consuelo de los afligidos, ayuda y libertad para los que están en peligro.(S. Bernardo, Hom. en la Asunción de la B. Virgen María, 1, 7-8)

Acordaos, ¡oh piadosísima Virgen María!, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorando vuestro auxilio, haya sido desamparado. Animado por esta confianza, a Vos acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y gimiendo bajo el peso de mis pecados me atrevo a comparecer ante Vos. Oh madre de Dios, no desechéis mis súplicas, antes bien, escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

BENDITA SEA TU PUREZA

En esta oración, los fieles expresan su amor y confianza en la intercesión de la Virgen María, buscando su protección y ayuda en momentos de dificultad o tentación. Es un hermoso gesto de veneración y devoción hacia la Madre de Jesús.

Bendita sea tu pureza y eternamente lo sea, pues todo un Dios se recrea, en tan graciosa belleza. A Ti celestial princesa, Virgen Sagrada María, te ofrezco en este día, alma vida y corazón. Mírame con compasión, no me dejes, Madre mía. Amén.

BAJO TU AMPARO

La oración Sub tuum praesidium es un testimonio entrañable, probablemente el más antiguo y el más importante en torno a la devoción a Santa María. Se trata de un tropario(himno bizantino) que llega hasta nosotros lleno de juventud. Es quizás el texto más antiguo en que se llama Theotokos a la Virgen, e indiscutiblemente es la primera vez que este término aparece en un contexto oracional e invocativo.

Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios, no desprecies nuestras súplicas en las necesidades, antes bien líbranos de todo peligro, oh Virgen gloriosa y bendita. Amén.

OFRECIMIENTO A LA SANTÍSIMA VIRGEN

Esta oración es un hermoso gesto de amor y entrega a la Madre de Dios, es una plegaria que refleja la confianza y el amor filial hacia la Virgen María. Aunque no se encuentra en las Escrituras, ha sido transmitida a lo largo de la tradición católica. Su contenido expresa la entrega total de uno mismo a la Madre de Dios, ofreciendo los sentidos y el corazón como un acto de consagración.

¡Oh Señora mía! ¡Oh Madre mía! Yo me ofrezco enteramente a ti y en prueba de mi filial afecto te consagro en este día, mis ojos, mis oídos, mi lengua, mi corazón; en una palabra, todo mi ser. Ya que soy todo tuyo Oh Madre de bondad, guardame y defiéndeme como a pertenencia y posesión tuya. Amén.